Ir al contenido principal

Hijos de padres narcisistas. Parte 3: El niño perdido

 “Quienes aman abren el ojo que ve lo invisible, los demás mueren sordos y ciegos”. Rumi

En las familias narcisistas los roles son rígidos y los asigna, por lo general, el padre/madre narcisista, en acuerdo con el cónyuge dependiente. Como si de un director de teatro o cine se tratara, entrega los papeles a los actores (sus hijos).

Uno de estos papales (además del niño dorado y el chivo expiatorio) es el del niño perdido o invisible. Como su nombre lo dice, es tratado como si no existiera, no es visto, es ignorado. Aprenderá que entre menos se haga notar, mejor, no planteará demandas, estará mucho tiempo en soledad alejándose de los problemas familiares, en ocasiones literalmente no hará ruido, estará al margen de la familia. Podría parecer que no es tan afectado como el chivo expiatorio, pero, así como el niño dorado, es solo otra forma de abuso, en este caso, de abandono emocional.

¿Cuál es su objetivo?

En la familia será conocido como el hijo más tranquilo. Aquí está parte del objetivo de su rol, ante su aislamiento y poca o nula interacción con otras personas, al negar sus propias necesidades, los padres podrían pensar y decir que las cosas van bien en su vida, eso significa que la familia está bien. Por su puesto, nada más alejado de la realidad.

¿Qué otras características presentan?

Como ya se mencionó, básicamente evita el contacto con otras personas, son personas solitarias, tímidas e introvertidas, no solo en el contexto familiar, también externamente, como en la escuela y/o vecindario, careciendo de habilidades sociales tales como la comunicación, por lo que tienen pocos amigos, si es que tienen, o se les dificulta mucho hacerlos. A pesar de que quieren demasiado, carecen de intimidad física y emocional, hay un miedo a la intimidad, sienten que no tienen un lugar en el mundo.

Para lidiar (evadir) su realidad, realizan actividades en solitario, comúnmente el estudio, jugar solos (por ejemplo, con videojuegos), la televisión, la lectura o simplemente soñar despiertos.

Pueden presentar anhedonia, es decir, dificultades para sentir sus propias emociones, incluso cuando les pasa algo bueno, les es complicado sentirse alegres. Además, es común que sacrifiquen sus necesidades por otras personas, son incondicionales, casi siempre están disponibles. Y también, conflictos en la autoestima, recibieron poco apoyo y amor.

¿Qué pasa de adultos?

El niño perdido o invisible, simplemente cambia su disfraz, sigue siendo tímido, les cuesta trabajo hacer contacto físico y crear vínculos profundos con otras personas. Generalmente se sienten incomprendidos, tristes o enojados, impotentes ante sus dificultades para desenvolverse en las actividades sociales.

En sus relaciones buscan esa atención que no fue ofrecida en su infancia, y si no se cumple esa expectativa, se sienten insatisfechos.

Existe algo llamado culpa de omnipotencia, que no es otra cosa más que la creencia de que tienen el conocimiento y habilidad de hacer cualquier cosa (y puede ser que sí) y se sienten culpables porque no pueden. En el caso del niño perdido, que generalmente es muy consciente, esta culpa está presente, puesto que sienten que pueden ayudar a mejorar a su familia, pero no lo logran, simplemente porque, la familia no está preparada o, no quiere.

¿Qué pueden hacer?

Como otra de sus características es que son muy creativos, se sugiere, además de la psicoterapia, que busquen actividades artísticas donde se puedan expresar, el teatro o el cine, por ejemplo, manifestando sus emociones y pensamientos a través de otros personajes.

Para terminar esta serie sobre los hijos de padres narcisistas, es importante mencionar que estos roles pueden ir cambiando, dependiendo del momento del ciclo vital en que se encuentre la familia, las crisis, las diferentes necesidades narcisistas que se presenten, etc. Por ejemplo, si en determinado momento el niño dorado fracasa, pasará a la categoría de chivo expiatorio, o, como se mencionó en la anterior entrada, si el chivo expiatorio sale de la familia, otro integrante puede tomar su lugar para recuperar la homeostasis familiar. Sin embargo, para cada hijo hay un rol que predominó la mayor parte del tiempo, si te identificas con alguno de ellos, ya diste el primer paso, y es importante trabajarlo, ¿cómo?, quizá dándote el permiso de hacer lo contrario al papel que se te fue asignado, por ejemplo, niño dorado: equivocarte, chivo expiatorio: defenderte, niño perdido: manifestar tus demandas.

 

Referencias

Roles de los miembros en las Familias Narcisistas

Síndrome del niño perdido

Comentarios